Madrid y el sentido II

Hace tiempo habité una casa en un barrio que  era el final de la ciudad. Uno de sus posibles finales, porque tiene muchos y cambiantes; de echo, cuando llegué a aquella casa era el final de la ciudad y cuando me fui, cinco o seis años después ya no lo era. Esto se sabe mirando la línea del horizonte y, gran clave, viendo como se inauguran estaciones y estaciones de metro después de la tuya que entonces, era la última. Muy feo el barrio, pero muy inspirador (y en su momento barato)

El sentido de Madrid es su falta de sentido. Quizá como cualquier gran ciudad. Un tejido de espacios privados, interrelacionados pero casi no, juntos y sin embargo tan distantes que parecen diferentes planetas. La ciudad fluye de manera violenta, naturalmente violenta, desestructurada. No hablo de una violencia real o una desestructuración social (no solo) sino de un estado de ánimo soterrado pero vivo, constante.
Bueno, en aquellos días acumulé miradas y miradas sobre una realidad que tenía mucho de arrebatada
Escribí algo parecido a poemas que se mantienen en bruto, esperando que cualquier día les saque el polvo y les de sentido, es decir, palabra o sonido. Apuntes de historias breves, pensamientos simples. Como este.

Detrás de las ramas de los árboles casi pegadas a mi ventana,
cuarenta o cincuenta metros más allá,
hay cuatro carriles por los que circulan vehículos sin descanso, dos en cada sentido.
De noche, de madrugada o a media tarde,
la ventana son líneas de luces blancas y rojas.
Más allá de las ramas de los árboles, los carriles y los coches, hay una pared gris.
Una pantalla ciega rodeada de vehículos y movimientos, siempre quieta,
siempre referencia de mi mirada compasiva.
¿Se puede tener compasión por una pared?
Pared igual a tristeza
Pared igual a soledad
Así de simple
Me gustaría escribir cosas en esa pared, como cuando era un adolescente
y me temblaba el alma al escribir tu nombre.
Y la cosa es que ahora no me acuerdo cuál era tu nombre.
Mis manos finas y apasionadas,
que tiemblan cada vez que el corazón no entiende bien
la lógica de las cosas simples
Contemplo el baile de luces mientras pienso
qué sentido tendrá convertirse en figura de cristal
y perder el tiempo mirando por la ventana, compadecido de una pared gris


“Recuerdo cuando todo esto eran árboles”
Banksy

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